Turquía se está “convirtiendo en una oscura dictadura” declaró el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en respuesta al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, que poco antes había calificado a Israel de “Estado más fascista y racista del mundo”.

“Erdogan masacra a sirios y kurdos y encarcela a numerosos turcos”, dijo Netanyahu en un comunicado.

“Bajo su poder, Turquía se está convirtiendo en una oscura dictadura”, agregó el primer ministro israelí.

“Israel defiende con constancia la igualdad de derechos de todos los ciudadanos antes y después de la votación de esta ley”, sostuvo Netanyahu refiriéndose a la ley votada por el Parlamento que define a Israel como “el Estado nación del pueblo judío”.

El texto adoptado el pasado jueves por el Parlamento israelí designa al “Estado de Israel como el Estado nación del pueblo judío donde este aplica su derecho natural, cultural, religioso, histórico”, precisando que “el derecho a ejercer la autodeterminación dentro del Estado de Israel está reservado únicamente al pueblo judío”.

Esa ley, que estipula igualmente que el hebreo es el idioma oficial relegando el árabe a un “estatuto especial”, suscitó acusaciones de “racismo” hacia la minoría árabe que representa 17,5% de la población israelí, mayoritariamente judía.

“Esta medida demostró sin dejar lugar a dudas que Israel era el Estado más sionista, más fascista y más racista del mundo”, dijo Erdogan en un discurso ante su grupo parlamentario en Ankara, mientras que algunos diputados gritaban “maldito sea Israel”.

El gobierno turco había criticado la semana pasada esta ley, acusando a las autoridades israelíes de tratar de instaurar un “Estado de apartheid”.

Estas declaraciones se producen en medio de tensiones entre Israel y Turquía, que critica regularmente la política israelí en relación a los palestinos o los lugares de culto musulmanes en Jerusalén.